Por Gabriela Burgos, diputada nacional UCR

Las diferencias entre el relato k y la realidad

Jujuy, 17 de Enero de 2021

Observé con asombro los dichos del Sr. Grabois sobre la causa de prisión domiciliaria de la Sra. Sala. En realidad, sus declaraciones dan cuenta de su propio racismo calificándola como “negra e india”.

Sepa usted, Sr. Grabois, que Jujuy es la provincia más indígena de la Argentina. Desde siglos, su gente ha sabido crear y mantener una diversidad cultural que es única en nuestro país por su riqueza, amplitud y pluralidad. Esto, entre otras tantas características particulares, llevó a que Jujuy sea declarada Capital Nacional de la Pachamama.

No nos avergonzamos por lo que somos, todo lo contrario, nos sentimos orgullosos por nuestra historia y legado; y por todo lo que este pueblo contribuyó en la lucha por la independencia nacional. Sr. Grabois, Ud. no sabe del sentir jujeño y lo que a nosotros nos caracteriza. Sus declaraciones demuestran un enorme desconocimiento tanto de nuestra cultura e identidad; como de nuestra historia y lo que las mujeres significaron y significan en mi tierra.

Lo de Ud. Sr. Grabois es progresismo de cartón. Muestra no sólo ignorancia sino prejuicios contra la gente de Jujuy, a la que considera apegada a la misoginia, injusticia y el racismo más acendrado.

Como archivo mata relató le recuerdo que en octubre del año 2012 durante un acto en Jujuy con la presencia del hoy Ministro de Desarrollo de la comunidad de la provincia de Buenos Aires Andrés Larroque y el titular del Movimiento Evita Emilio Pérsico la definieron como “la Evita Negra de Jujuy”, o sea ellos mismos la calificaron de “negra”. Son ustedes quienes pretenden instaurar que el ser Negra o India son conceptos que descalifican a una persona creando una subcategoría de ciudadano, algo reiterado en el círculo Kichnerista

Le informo que la secretaría de Pueblos Indígenas de la Provincia de Jujuy, Yolanda Cruz, sostuvo que "Milagro Sala no está censada en ninguna comunidad aborigen y no ejerció como autoridad tradicional de comunidad indígena alguna, ni lideró una organización aborigen de Jujuy”.

Ahora bien, en referencia a las expresiones de “presa política” de una “líder que trabajó para su pueblo” las mismas son sólo un camuflaje para esconder la verdad de lo ocurrido durante el tiempo que esta Sra. se apropió no tan sólo de la provincia, si no de la libertad de los ciudadanos que quedábamos a merced de lo que ella dispusiera para ese día. Nuestra vida diaria estaba sujeta a sus manifestaciones, cortes, vandalismo, extorsión, hostigamiento, insultos. O quiere que hablemos de los miles y miles de jujeños a quienes se les arrebató hasta la dignidad por el terror a sufrir ellos y sus familias daños físicos, o que le quitasen lo poco que tenían.

Si quiere hablar de violación de DDHH, mencionemos las víctimas del accionar directo o indirecto (ordenado por ella) de Milagro Salas. De las cientos y cientos de personas que sufrieron vejámenes en sus cuerpos y en su psiquis que sólo mentes perversas pueden maquinar y ejecutar a otro ser humano para quebrar su voluntad. Hay quienes denunciaron y narraron sus terribles historias. Escúchelas, muchas de ellas son desgarradoras, aún hoy les tiembla la voz cuando hablan.

La justicia cuando dicta sentencia no califica a las personas por su condición política, social, religiosa o de otra índole, sino por los delitos que realizaron y por ellos son juzgadas. En el caso que nos amerita son múltiples y variados: Extorsión, Fraude a la Administración Pública, Jefa de Asociación Ilícita; lesiones graves por concurso premeditado de dos o más personas; amenaza de bomba en una comisaría; instigadora por el ataque al Consejo de Ciencias Económicas.

Ustedes la tratan de "negra e india", nosotros de dirigente social corrupta; ustedes dicen " presa política", nosotros una política corrupta presa; nosotros queremos vivir en paz, ustedes nos quieren arrebatar ese derecho, son las diferencias entre relato k y realidad.